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Resumen Turismo

Turismo y justicia en Higüey

Por David La Hoz
El autor es abogado

No es la primera vez que escándalos judiciales manchan el turismo en Higuey, es más bien más de lo mismo. Lo que asombra es que el Estado Dominicano no sea capaz de tener orden ni siquiera allí donde genera la mayor riqueza tributaria, riqueza que no es reinvertida proporcionalmente sino que se exprime a esta región al tiempo que se sataniza la inversión. Carecemos de un plan país que nos conduzca por caminos firmes hacia la consolidación de nuestro turismo.
Desde hace algunos años venimos propugnando por el establecimiento de superestructuras turísticas sólidas, por la incorporación del turismo a los gobiernos locales precisamente para evitar acontecimientos como los que ahora se lamentan en Higuey, pues no es posible que el Ministerio de Trabajo no ponga la atención de lugar en una zona que ha desbordado la capacidad burocrática de todas las oficinas públicas. ¿Cuántas veces se ha dicho y repetidos que el Ministerio de trabajo debe poseer aquí oficinas adecuadas con un personal técnico que no se limite a recoger dádivas sino en función de la dinámica del empleo en la provincia? Los frutos podridos que ahora recogemos son el producto de la desidia, de la irresponsabilidad de Ministerios incapaces de adaptarse a los tiempos y a las circunstancia ¿Cuántas veces no se advirtió que se podía llegar ahí?
No puede haber en una provincia de tanto vuelo económico unas oficinas de trabajo mal atendidas, como tampoco una única y miserable sala de lo laboral, tampoco es racional el remedio de remitir el exceso de Higuey al Seíbo. Eso es un abuso contra los trabajadores ¿Por qué no Bávaro o Punta Cana? La debilidad institucional fomenta la piratería judicial y la extrajudicial.
¿Cómo es posible que en Higuey no exista una oficina de protección al consumidor o turista que es el más vulnerable de todos los consumidores? ¿Cómo entender que el Ministerio de Salud Pública carezca de un plan piloto en toda la provincia Higuey para mantener los estándares de salubridad que requiere la zona que más aporta al fisco? Probablemente estemos a la espera de instrucciones del señor Presidente de la República pero éstas no llegarán hasta tanto no se produzca un escándalo o ruido mayúsculo que llegue y le provoque alarma. Donde la ley es letra muerta, lo institucional una bobada estamos a expensas del Príncipe cuyo rol se circunscribe a reuniones privadas y a corte de cintas en inauguraciones.
El tema seguridad jurídica pasa por un ministerio de trabajo capaz de zanjar asuntos sin que se llegue a lo contencioso ni a los extremos que ahora observamos, así la raíz, el nudo gordiano del tema, tiene origen en una mala gestión del Ministerio de Trabajo de los asuntos relacionados con sus funciones en Higuey. Eso se había advertido con tiempo, pero en un país Presidencialista, los ministros no se ocupan de cumplir con sus funciones sino con las directrices que le traza el caudillo. Como éste no puede estar en todas partes, como éste posee su propia agenda, los grandes males nacionales se multiplican sin que los órganos públicos puedan responder con base a su ley sectorial que se supone debe conducirlo hacia lo institucional.
La Administración de justicia –otro poder- padece los mismos males que el Gobierno Central, es incapaz de operar de manera normal, no es capaz de diseñar una política de Administración de justicia consona con la zona o región en que interactúa. El resultado es una subida de los conflictos con escasas soluciones y un sabor amargo en la mente de nacionales y extranjeros que fruto del diario vivir se ven en la necesidad de acudir a sus puertas. El daño que se hace a la denominada industria sin chimeneas mermará los ingresos y habrá de pagarlo el país en costosas campañas publicitarias internacionales hasta que un nuevo escándalo dañe nueva vez la imagen del producto. Al parecer nunca aprenderemos. Es más quizás ni siquiera exista deseo de aprender sino de sacar provecho de la desgracia porque hasta ahí hemos llegado.
La Procuraduría General de la República es quizás el área con mayor adaptación a la zona pues cuenta con oficinas abiertas en Bávaro ahora ha abierto una moderna penitenciaría, el área de asuntos de género funciona con muy buen pie pero desde hace buen tiempo entendemos que la política judicial del gobierno se limita casi exclusivamente al tema carcelario. Así, la prevención del delito ni la seguridad jurídica son importantes, la investigación es una rutina para perjudicar al débil y confabularse con el fuerte junto a sujetos que tienen más de politiqueros que de fiscales.
Ni por asomo estoy solicitando trato preferencial para el turismo lo que estoy queriendo transmitir es que el turismo, en tanto factor económico, social y político propulsor de desarrollo, incida hasta lograr una estandarización de productos y servicios de toda índole para nacionales y extranjeros. De eso se trata. Pero si el Estado solo ve tributos sin inversión en el turismo, si carece de una burocracia apropiada y de una política conforme al objeto del turismo solo estamos caminando hacia fiascos constantes.
Cuando se observa la falencia de la política urbanística y municipal en la zona nos damos cuenta de que el Estado no está cumpliendo con su rol, cuando el vice Ministro es un amigo del Ministro de turno o del Presidente de la República, estamos hablando no de una república que camina hacia el progreso sino de una patente de corso. Este hecho influye negativamente, pues el inversionista o bien se adapta a este torcido proceder o se marcha y todos sabemos que quienes se adaptan a ese esquema no son los mejores.
De manera que al parecer, Higüey seguirá siendo tierra de nadie en lo institucional y de nuevo veremos a un Presidente de la República impartiendo instrucciones al Ministerio público para que cumpla con su deber como si la ley no le indicare cuáles son sus funciones. No sé qué comodidad ve el señor Presidente en dirigir un país con tan involucionada forma, pero si estamos claro en que así no se conduce una nación por los senderos del progreso con armonía social.

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