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Resumen Turismo

Rafael Molina Morillo diserta sobre la ética en el periodismo

“Solo existe una ética, determinada por la sociedad y esta no puede variar en tiempos de cólera” explico Rafael Molina Morillo, director del matutino El Día, en la tertulia realizada por “Encuentros Interactivos” llamada “La ética en tiempos de cólera”, realizada el pasado lunes en los salones del Occidental Hotel el Embajador.
Molina Morillo enfoco el tema desde el punto de vista de los factores que han incidido en la permanencia de la prensa tradicional, destacando el valor de la etica de los periodistas y los medios en estos tiempos modernos, donde es una pieza clave para la informacion objetiva.
El periodista aclaro que “no existe un código de ética legal para los periodistas, pero si existen acuerdos comunes , que muchas veces no son cumplidos”, lo cual no debería ser así, ya que su trabajo según Morillo es “moldear su conducta para servir a la sociedad y poner esta misión en el tope de su lista”.
Según Molina Morillo, “la conducta de un periodista debe estar regida por la verdad, la justicia, la independencia, la libertad, la humanidad y la credibilidad, que ahora mismo la afecta el virus de la corrupción”, y es por eso que insiste en decir que “si se quiere una prensa libre, tiene que ser sana”.
Para terminar su intervención, Molina Morillo cito el “Credo del periodista” escrito por Walter Williams primer decano de la primera escuela de periodismo en los Estados Unidos, que para el exalta todo lo que un periodista debería de ser.
Esta es la tercera entrega de tertulia de “Encuentros interactivos”, donde Molina Morillo fue también reconocido por su aporte a la sociedad dominicana y por su trayectoria en la comunicación.

Credo de Walter Williams

CREO en la profesión de periodista.
CREO que el periódico es la confianza del público; que todos los conectados con él, son en toda la capacidad de su responsabilidad, depositarios de la confianza del público; y que la aceptación de un servicio en menoscabo del servicio al público es una prevaricación de esa confianza.
CREO que pensamientos y expresiones claras, precisión e imparcialidad son reglas fundamentales de buen periodismo.
CREO que un periodista solo debe escribir aquello que con profunda convicción considera ser la verdad.
CREO que la supresión de las noticias, por otra consideración que no sea el bienestar de la sociedad, es indefendible
CREO que nadie debe escribir como periodista lo que no diría como caballero; que el soborno con el propio bolsillo debe ser tan evitado como el soborno del bolsillo ajeno; que la responsabilidad no podrá excusarse alegando instrucciones o gananciales de otro.
CREO que las columnas de anuncios, noticias y editoriales deben servir en el mismo grado los intereses de los lectores y que la misma norma de honestidad, pureza y utilidad debe ser aplicada a todas por igual; que la prueba suprema de buen periodismo está en la medida de su servicio público.
CREO que el periodismo que mejor éxito tiene, y que merece el mejor éxito, teme a Dios y honra al hombre; es resueltamente independiente, inamovible por orgullo de opinión o codicia de poder, es constructivo y tolerante, pero nunca descuidado, tiene dominio sobre sí, y es paciente y respetuoso para con sus lectores, pero nunca se dejará intimidar; es rápido en indignarse con la injusticia; es inamovible por la atracción del privilegio o el clamor de la turba; trata de darle una oportunidad a todo hombre, y, tanto como lo permita la Ley, el sueldo honrado y el reconocimiento de la humana hermandad, una oportunidad igual a todos; es profundamente patriótico mientras trata de promover una sincera buena voluntad internacionalmente cimentando una camaradería mundial, es un periodismo de la humanidad de, y para el mundo de hoy”.

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