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La verdadera historia: el todo incluido fue la tabla de salvación de los hoteles en PP

Manuel Quiterio Cedeño

Quien escucha a algunos críticos del modelo todo incluido y desconoce los orígenes, los factores que estimularon su instauración y su expansión, deben concluir en que esto es el resultado de una gran conspiración de empresarios insensibles que decidieron apropiarse de la parte de los beneficios del turismo que corresponde a la comunidad en tanto propietaria de los recursos naturales que sustentan esta actividad productiva.
Se ha creando una falsa historia que presenta la modalidad todo incluido, no como el resultado de un proceso originado por la necesidad de supervivencia de la industria hotelera, sino como una conspiración perversa diseñada para apropiarse del turismo, actividad que por su esencia misma es un hecho colectivo llamado a ofrecer amplios beneficios para toda la sociedad.
Según esa historia absurda, que nunca ocurrió, existe una colección de empresarios muy tontos que en Puerto Plata, a mediano de los años ochenta, comenzaron a suicidarse económicamente, dejando de recibir las tarifas medianamente altas de la hotelería tradicional por una habitación con desayuno, para preferir tarifas más bajas con todo incluido.
El primer hotel de esta modalidad que llegó a Puerto Plata fue el Jack Tar con la apertura de Playa Dorada al final de los años setenta. Los demás establecimientos que surgieron en la zona operaron con la modalidad tradicional. Cuando el proceso de desarrollo hizo crisis, el destino comenzó a perder brillo y la operación se hizo insustentable, algunos comenzaron a experimentar con el todo incluido y este se convirtió en la tabla de salvación.
¿Por qué? Puerto Plata se convirtió en una ciudad oscura, sucia y poco atractiva, los taxistas impusieron la ley de la selva y asaltaban violentamente los transportes colectivos, las carreteras estaban en malas condiciones, el acueducto y el alcantarillado dejaron de funcionar (ambos controlados por el Banco Central), el campo de golf se dejó perder, los políticos convirtieron la venta de agua a los hoteles en el gran negocio, las calles de Sosúa tuvieron años llenas de zanjas y cuando llovía eran lodazales y con el sol polvorientas, etc.
Para completar, el Banco Central permitió que prestantes empresarios puertoplateños usaran el terreno de Playa Dorada reservado para un Centro de Convenciones para construir un centro comercial. ¿Ir a la ciudad pagando taxi caro a comprar lo que está en el centro comercial junto al hotel? ¿Quién sacó a los turistas de la comunidad de Puerto Plata, el todo incluido o los taxistas, el centro comercial, la basura, la oscuridad, la delincuencia…? Esta es la verdadera historia.
• Quien no conoce el proceso puede creer que el todo incluido alejó a los turistas de las calles de Puerto Plata, pero esa es una falsa historia de algunos que gustan como Quijotes, inventarse sus molinos de viento.
• El todo incluido no fue una conspiración, fue tabla de salvación-