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Otra vez el mago de Cabarete

ABUSO. Arturo Villanueva usó este adjetivo para calificar la sentencia que descarga a Gabriel Mora (Canoa) y Eddy Morfe, emitida por las juezas Rosa Francia Liriano, Irina Ventura y Venecia Rojas.

Comparto esta opinión y también estoy de acuerdo con el vicepresidente ejecutivo de ASONAHORES en que apañar los actos de corrupción de los que la Procuraduría General acusa a Canoa y su socio, es muy negativo para la Costa Norte. Proyecta un estado de cosas que desalienta las inversiones que necesita la zona para recuperar su esplendor turístico.

En julio pasado saludé al procurador general Francisco Domínguez y le advertí que por el ambiente imperante en las cortes de Puerto Plata, Canoa y Morfe, acusados de malversar por lo menos $189 millones, en vez de condenados, serían declarados padres de la Patria.

No me equivoqué porque mis percepciones no eran resultado de prejuicios, sino una valoración del vergonzoso comportamiento de los tribunales, que como he afirmado otras veces, históricamente han tratado con guantes de seda a Canoa.

La querella del Procurador se presentó en enero del 2013 y se necesitaron 20 meses para procesar la querella, el juicio preliminar y el de primera instancia.

Los constantes reenvíos eran una burla abierta a la justicia apañada por los jueces.

La última suspensión, para evitar el interrogatorio a dos testigos, fue solicitada por el abogado de Canoa porque le dolía la cabeza. Qué decir de las suspensiones por las enfermedades sucesivas por turno de Canoa y Morfe, las ausencias de testigos o esa chacota de Canoa alegando que no tenía dinero para pagar los abogados y después contrató para asesorarlo a un pasado presidente de la Corte de Apelación de Puerto Plata, considerado como uno de los magistrados más prestigiosos de esa región y del país.

Para no quede duda del putrefacto olor que emana de esas cortes, puedo citarle el caso de una querella por falsificación de documentos públicos (un acta del ayuntamiento de Cabarete), presentada en el departamento anticorrupción cuando era dirigido por Otoniel Bonilla, despedido en agosto del 2012.

Después de meses en las gavetas llegó a Puerto Plata.

El juicio preliminar inició a comienzos de año, fue reenviado para mayo pasado y de mayo reenviado para el 15 de septiembre próximo. Lo mismo: dilatar el proceso.

El peritaje del caso lo hizo el Instituto Nacional de Ciencias Forenses, que confirmó la falsificación.

Esta entidad ejerce las “funciones de organismo superior de investigación científico-técnico, auxiliar de los procesos judiciales”.

Canoa hace magias en los tribunales por lo que espero atento para ver –cuando los reenvíos se conviertan en motivo de escándalo- con qué excusas las juezas Rosa Francia Liriano, Irina Ventura y Venecia Rojas, dictarán sentencia en favor de Canoa.

Por Manuel Quiterio Cedeño