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Resumen Turismo

Relato para mi amigo Angel Estevez

Manuel Quiterio Cedeño

En Puerto Plata, Sosúa, Cabarete, en los círculos turísticos y en los medios comunicación, se conoce la firme actitud de Michel Gay-Crosier, un pequeño empresario hotelero dominico-suizo, en la denuncia de la corrupción en la junta distrital de Cabarete y las constantes violaciones a la ley de medioambiente en esa comunidad y su entorno.

Sus denuncias provocaron la destitución del famoso Canoa (Gabriel Mora) como director distrital de Cabarete, su condena a dos años por apoderarse de docenas de millones de pesos de la junta distrital a pesar de la actitud complaciente de los jueces. Además, sus denuncias han dificultado los intentos de destruir el entorno natural del área de la desembocadura del río Jamao (La Boca); ha enfrentado la destrucción de las dunas costeras por parte de un conocido ferretero dirigente político, y la explotación ilegal del cauce de los ríos. También, es ejemplar su defensa de la playa de Cabarete de los ataques de empresarios depredadores, que con frecuencia son apoyados por las autoridades que deberían perseguirlos.

Esta actitud le ha valido ataques de todo tipo, pero se destaca el que inauguró Canoa, que en el 2010 lo acusó en una corte de Puerto Plata de descargar las aguas servidas de su hotel en la laguna de Cabarete. Desde primera instancia hasta la Suprema Corte de Justicia, todos fallaron a favor de Michel.

En el 2014 Michel fue alertado de que lanzarían materia fecal en la parte posterior del hotel Kaoba, que colinda con la lagua de Cabarete, para repetir la fallida acusación. Él solicitó formalmente a la dirección provincial de Medioambiente una inspección. Su petición fue atendida y obreros del ministerio cavaron una zanja junto a la cerca del hotel para buscar la tubería de desagüe, pero no se encontró la tubería ni rastro de contaminación.

Medio Ambiente además, tomó muestras de agua en el área junto al hotel Kaoba y en otras zonas de la laguna y para un análisis especializado, y encontró que mientras en las demás zonas la contaminación era muy alta y hasta duplicaba la norma permitida, en la parte trasera del hotel la presencia de coliformes fecales apenas sobrepasaba la mitad de la norma. Medioambiente emitió un certificado en septiembre del 2014 indicando que no encontró la famosa tubería ni rastros de contaminación. El análisis de agua se hizo en agosto del 2014 y se repitió en octubre con idénticos resultados.

Pero en julio 2015 una junta de vecinos de Cabarete, poco conocida, remitió una carta a la presidencia pidiendo la intervención del Hotel Kaoba, alegando que contamina la laguna de Cabarete. Posteriormente esta junta publicó un costoso espacio pagado en el Listín Diario reclamando atención para su denuncia. Días después llegó al hotel un equipo de inspectores de los ministerios de Medioambiente, Turismo y Salud Pública. No encontraron nada.

En las últimas semanas Michel ha denunciado construcciones ilegales en la playa e invasiones en un humedal, actos protagonizados por conocidas figuras de la zona; y -¡oh casualidad!- reaparece la misma denuncia de contaminación. Hago este relato para conocimiento de mis lectores, en especial para el nuevo ministro de Medio Ambiente, que seguro desconoce esta historia. (Tengo copia de todos los documentos)

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