Back

La CHTA escoge un nuevo presidente

Nuevo presidente CHTAAl tomar posesión de su cargo como nuevo presidente de la Caribbean Hotel and Tourism Association (CHTA), Emil Lee dijo el martes en Miami que su agenda para los dos próximos años se centrará en seguir trabajando para fortalecer las asociaciones nacionales, desarrollar una comunidad caribeña que impulse el turismo a la región y continuar la labor que realizó su predecesor, Richard Doumeng, durante el último bienio.

En la asamblea general anual de la CHTA, celebrada el 1 de julio en el Hyatt Regency Miami, la organización eligió una nueva directiva que estará encabezada por Lee en el bienio 2014-2016.

Lee, general manager en el Princess Heights Hotel de Sint Maarten, es el primer residente de San Martín que accede al más alto puesto de la CHTA y estará acompañado por ejecutivos de la industria hotelera de varias islas del Caribe.

Entre ellos están la primera vicepresidenta de la CHTA, Karolin Troubetzkoy, presidente de la St. Lucia Hotel and Tourism Association y propietaria y directora ejecutiva de Anse Chastanet y Jade Mountain Resort; Stuart Bowe, segundo vicepresidente, presidente de la Bahamas Hotel and Tourism Association, y vicepresidente senior y general manager de Coral Towers at Atlantis, Paradise Island, Bahamas.

Además, la tercera vicepresidenta, Karen Whitt, directora de la Turks & Caicos Hotel and Tourism Association, y general manager de Regent Palms Turks & Caicos; la cuarta vicepresidenta, Patricia Affonso Dass, ex presidenta de la Barbados Hotel & Tourism Association y general manager en Ocean Two Resort & Residences, Barbados, y William “Bill” Clegg, quinto vicepresidente, vicepresidente regional de Servicios y programas de Franquicia de Choice International.

Como tesorero ha sido elegido James Apple, presidente
y CEO de la Aruba Hotel and Tourism Association.

En su discurso de toma de posesión, Lee afirmó: “Como productos de turismo, nuestras islas difieren en muchos sentidos, tenemos diferentes mercados emisores, algunos apuntan más a Norteamérica, otros a Europa.

lgunos a ambos. La mayoría de nuestras islas tienen mezclas diversas de alojamiento: todo incluido, tiempo compartido, bed and breakfast, villas, hoteles para el mercado masivo, pequeños hoteles boutique, hoteles condo, hoteles de cadenas y hoteles independientes… Así que, en muchos sentidos, nuestro producto turístico es inmensamente diverso”.
“Nuestra diversidad es en gran parte la sustancia que nos une. En un mundo, una industria de turismo, unas reglas de negocios que cambian, debemos hallar el denominador común de las cuestiones que preocupan a nuestros miembros, provenientes de más de 30 países”, añadió.

Al respecto, recordó que el Caribe es una de las regiones más dependientes del turismo, altamente dependiente, además, del transporte aéreo para el funcionamiento de su industria turística, y con serios retos como el alto costo de la energía (la electricidad y el agua tienes costos tres o cuatro veces superiores a los de EEUU, dijo), los grados de estacionalidad, la localización de muchos de sus principales activos turísticos en costas vulnerables al cambio climático y los altos impuestos.

Mirando hacia la organización, su estructura y membresía, recordó que está formada por asociaciones nacionales que han ensanchado su horizonte dado cabida, además del sector hotelero, al yatismo, la propiedad compartida, villas y condominios, cruceros, restaurantes y otras actividades. ¿Deberían también cambiar las perspectivas y el enfoque de la CHTA?, preguntó.

¿Deberíamos construir puentes más fuertes hacia otras entidades del turismo y la hospitalidad como la CTO y la FCCA (Florida Caribbean Cruise Association)?, continuó.
Igualmente, preguntó cómo podría la CHTA ser más relevante para sus miembros, impulsar la adopción de nuevas tecnologías, contribuir a un transporte aéreo más competitivo en la región.

“Con gran parte de nuestros activos turísticos en zonas costeras, la CHTA debería adoptar una posición firme y clara en temas como el calentamiento global, el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente.

El aumento del nivel del mar tiene un enorme efecto potencial en el sector de seguros, los códigos de construcción, el acceso a capital”, señaló.

También destacó la importancia del patrimonio. “En momentos en que el Caribe batalla por incrementar la rentabilidad de su industria turística, la cultura, el entorno y el patrimonio tienen un papel creciente en mejorar la autenticidad de la experiencia caribeña. La CHTA también debería una clara posición en la protección de esa riqueza”.

Igualmente, remarcó, la organización debe asumir un rol más activo en el impulso a la responsabilidad social al interior de la industria.

Para lograr todos esos y otros objetivos, opinó, la única vía para la CHTA es crear una real comunidad caribeña e involucrar a los socios estratégicos y los medios.

“En última instancia, la fuerza y efectividad de la CHTA depende de la solidez de las asociaciones nacionales. Así, la CHTA debe servir como entidad coordinadora y centralizadora para esas asociaciones”, indicó.

No es permitido copiar el contenido de este portal.