
Apoyo para una cruzada por Sosúa
Opinión de Edgar Lantigua
Cuando no éramos un país turístico, cuando vacacionar era ir donde los primos, o cualquier pariente, en Semana Santa y en las vacaciones escolares, amontonados en colchonetas y habilitando espacios para dormir donde se pudiera, Puerto Plata, con su famosa playa Long Beach, y Sosúa, con su magnífica playa de aguas cristalinas, eran lugares habituales para ir de vacaciones.
En Sosúa, al calor de las iniciativas de esa pujante comunidad, imbuida por el espíritu emprendedor de los judíos que se asentaron allí, ya había lugares de leyenda como el restaurante La Roca, hasta donde alcanza mi memoria, y ricos de Santiago y otras provincias adquirieron casas y apartamentos para ir a veranear.
Luego vino el turismo masivo y con él la proliferación de ofertas de todo tipo, incluyendo la prostitución que se fue adueñando, poco a poco, de las céntricas calles del sector El Batey. Culpables todos, los sucesivos gobiernos, alcaldes y ciudadanos de mucho hablar y de nada hacer.
Con diferentes acciones desde el Gobierno, atendiendo al viejo clamor de la ciudadanía, se han iniciado un conjunto de iniciativas para recuperar el valor tradicional de Sosúa, como uno de los lugares pioneros en el turismo del país.
A la operación Atlántico, en donde se apresaron a 196 personas, prostitutas, proxenetas, vendedores de drogas y menores, ha seguido la apertura de una fiscalía especial.
Desde hace varios años el Ministerio de Turismo inició un programa de saneamiento en la playa y sus alrededores, que, aunque ha tomado más tiempo del que se esperaba, sigue avanzando de forma firme.
Para este sábado se anuncia la realización de un concierto de la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo, bajo la dirección del maestro Amaury Sánchez, como una iniciativa conjunta de los ministerios de la Presidencia y Cultura.
Hay que tocar panderetas por estas iniciativas dirigidas al rescate de Sosúa, gracias a la lucha de años de la Asociación para el Desarrollo Sostenible de Sosúa, ADSS, la Asociación de Hoteles y Restaurantes de Sosúa y Cabarete, ASHORESOCA, los movimientos @SosuaRD, Sosúa Es Más, y numerosos ciudadanos que han alzado su voz a lo largo del tiempo.
No soy ajeno a la naturaleza de la discusión que ha provocado que la solución a este problema se prolongue en el tiempo, tiene mucho que ver con dos enfoques, dos visiones distintas sobre la problemática de la prostitución, quienes entienden que la misma es parte consustancial de la sociedad, aunque se niegue, que es bíblica y hay registros de ella en Grecia, en Roma, en la antigua China y quienes entienden que es un fenómeno inmoral e ilegal y que por tanto debe ser erradicado y punto.
Los primeros entienden que es una realidad, tal vez odiosa, pero que sirve de sustento a cientos de familias y abogan por una, “zona de tolerancia”, fuera del área céntrica, y los segundos, que sencillamente deben buscar otra forma de ganarse la vida, eliminación del problema.
Yo no voy a resolver, en estas líneas, ese dilema. Pero si voy a pedir todo el respaldo de la población, del país, a esta cruzada por Sosúa.