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República Dominicana mejora su índice de crecimiento económico informa la calificador Moody’s

Nueva York.– La República Dominicana mejoró su calificación crediticia al elevar de Ba3 a Ba2, con perspectiva estable, lo que refleja las altas tasas de crecimiento sostenido y la diversificación económica del país, que fortalecen los niveles de ingreso y la solidez económica general, según la agencia calificadora Moody’s Ratings (Moody’s).

Estos avances, junto con mejoras recientes en la calidad institucional y en los marcos de política pública, unidas a un historial de estabilidad política y cohesión social, refuerzan la capacidad del país para enfrentar choques externos.

La posición externa también ha mejorado, respaldada por una sólida inversión extranjera directa, mayores ingresos por turismo y un constante flujo de remesas, que mitigan la exposición del país a riesgos externos.

El perfil crediticio soberano de la República Dominicana se ha fortalecido significativamente gracias a la combinación de altas tasas de crecimiento económico a largo plazo, que elevan los ingresos, y una diversificación sectorial continua, junto con el fortalecimiento del marco institucional.

Según el informe, durante los últimos 15 años, el crecimiento económico promedió cerca del 5 % anual, acompañado de un incremento notable en el ingreso per cápita.

Esto responde a una trayectoria de estabilidad macroeconómica, reformas estructurales y diversificación productiva. El turismo ha sido, y sigue siendo, un motor dinámico de crecimiento, atrayendo elevados niveles de inversión nacional y extranjera, con perspectivas de seguir diversificándose geográficamente y a lo largo de la cadena de valor.

Desde 2020, las instituciones dominicanas se han fortalecido, lo que se refleja en la mayor calidad de las instituciones legislativas y ejecutivas, así como en la fortaleza de la sociedad civil y el poder judicial. Las medidas adoptadas por el Gobierno han buscado aumentar la eficiencia, transparencia y rendición de cuentas del sector público, mejorando la efectividad gubernamental. Estas incluyen:

  • Reformas constitucionales que refuerzan los límites a los mandatos presidenciales,
  • Reformas administrativas que consolidan agencias y optimizan instituciones, e
  • Implementación de una Ley de Responsabilidad Fiscal, que establece reglas claras para controlar el gasto público y los déficits fiscales.

Asimismo, el Gobierno ha profundizado los mercados de capitales locales y mejorado de manera significativa la regulación del sistema bancario.

La alta cohesión política y social y la baja polarización brindan soporte adicional al perfil crediticio soberano. Esta estabilidad política, superior a la de los países con calificación Ba en la región, permite atraer inversión extranjera, mayores ingresos por turismo y un flujo constante de remesas, fortaleciendo las reservas internacionales y reduciendo la vulnerabilidad a riesgos externos.

Justificación de la perspectiva estable

La perspectiva estable refleja el equilibrio entre las fortalezas señaladas y una posición fiscal relativamente débil. Aunque se han registrado mejoras en el déficit y las tendencias de deuda desde la pandemia, persisten retos estructurales relacionados con una baja recaudación y una elevada proporción de deuda en moneda extranjera, factores que debilitan la asequibilidad de la deuda en comparación con países con calificación similar.

Se prevé que el déficit fiscal general del Gobierno sea de alrededor de 3.2 % del PIB en 2025 y cercano a 3.0 % en los años siguientes, lo que permitiría estabilizar la deuda en torno al 48 % del PIB en los próximos dos años.

Sin embargo, con ingresos equivalentes al 16 % del PIB, la República Dominicana presenta uno de los niveles de recaudación más bajos entre sus pares (mediana del 28 %). Sin reformas tributarias de gran alcance, esta baja recaudación continuará limitando el margen fiscal.