Ministro Álvarez destaca “visión de Frank Rainieri transformó la economía y la proyección internacional del país”
El Ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, describió a Frank Rainieri “cuya visión transformó la geografía económica y la proyección internacional” de la República Dominicana, y destacó “sus valiosos aportes a la diplomacia humanitaria” sirviendo como embajador de la Soberana y Militar Orden de Malta en el país.
Alvares pronunció el discurso principal en el acto de entrega de la condecoración a Rainieri Marranzini con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella – Gran Cruz Placa de Plata.
La actividad fue encabezada por Luis Abinader, presidente de la República, que estuvo acompañado por su esposa Raquel Arbaje. Con Rainieri estuvo su esposa Haydeé Rainieri y sus hijos Frank Elías, Paola y Franchesca.
Esta distinción reconoce, explicó el Canciller Álvarez, “ante todo a un pionero del desarrollo turístico” que son “visión de largo plazo y tenacidad, cuando Punta Cana no era más que una finca de cocoteros en un rincón remoto de la recién creada provincia La Altagracia”, concibió “un proyecto sin precedente”.
“Esa misma visión -dijo- lo llevó a impulsar el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, inaugurado en 1983, el primer aeropuerto internacional de propiedad privada en el mundo, hecho que marcó un antes y un después para la competitividad del Este y abrió una puerta estratégica de ingreso económico a República Dominicana”.
Su liderazgo, señaló, “impulsó un modelo integral que generó encadenamientos con la construcción, el transporte, los agro-alimentos, la cultura y el comercio, creando miles de empleos directos e indirectos”.
Además, destacó el ministro, en torno a ese ecosistema, “la Fundación Grupo Punta Cana, activa desde finales de los años ochenta, ha desarrollado iniciativas ambientales y sociales de referencia regional—desde la protección de la reserva ecológica hasta la restauración de corales— integrando sostenibilidad y desarrollo”.
“Junto a esa trayectoria principalísima como empresario, -destacó- el galardón que hoy se le otorga reconoce también sus valiosos aportes a la diplomacia humanitaria. Durante una década, Frank sirvió como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Soberana y Militar Orden de Malta en República Dominicana, fortaleciendo la cooperación en asistencia humanitaria, salud pública y acción social, en sintonía con los principios de esa insigne institución”.
Texto del discurso de Roberto Alvarez
Hoy rendimos homenaje a un dominicano cuya visión transformó la geografía económica y la proyección internacional de nuestro país. Me refiero a Frank Rainieri Marranzini, a quien el señor presidente de la República, Luis Abinader, le ha conferido la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Gran Cruz Placa de Plata, en reconocimiento de su ilustre y meritoria hoja de vida.
Esta distinción reconoce, ante todo, a un pionero del desarrollo turístico. Con visión de largo plazo y tenacidad, cuando Punta Cana no era más que una finca de cocoteros en un rincón remoto de la recién creada provincia La Altagracia, Frank concibió un proyecto sin precedente. Esa misma visión lo llevó a impulsar el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, inaugurado en 1983 —primer aeropuerto internacional de propiedad privada en el mundo—, hecho que marcó un antes y un después para la competitividad del Este y abrió una puerta estratégica de ingreso económico a República Dominicana.
Su liderazgo impulsó un modelo integral que generó encadenamientos con la construcción, el transporte, los agro-alimentos, la cultura y el comercio, creando miles de empleos directos e indirectos. En torno a ese ecosistema, la Fundación Grupo Punta Cana, activa desde finales de los años ochenta, ha desarrollado iniciativas ambientales y sociales de referencia regional—desde la protección de la reserva ecológica hasta la restauración de corales—, integrando sostenibilidad y desarrollo.
Hoy, República Dominicana es un líder regional en turismo: somos el cuarto país del continente —después de Estados Unidos, México y Canadá— en la recepción de visitantes, y el turismo se ha consolidado como uno de los grandes motores de nuestro desarrollo. En ese recorrido, Frank Rainieri ha desempeñado un papel singular al convertir la visión de un turismo sostenible y socialmente responsable en uno de los ejes de nuestra economía.
Junto a esa trayectoria principalísima como empresario, el galardón que hoy se le otorga reconoce también sus valiosos aportes a la diplomacia humanitaria. Durante una década, Frank sirvió como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Soberana y Militar Orden de Malta en República Dominicana, fortaleciendo la cooperación en asistencia humanitaria, salud pública y acción social, en sintonía con los principios de esa insigne institución. En este sentido, esta condecoración no solo honra a un dominicano excepcional, sino también a un legado de casi mil años de historia humanitaria de la Orden de Malta que ha sido símbolo de caridad, servicio y diplomacia al servicio de la humanidad. Bajo la representación de Frank, esos valores encontraron eco en nuestra tierra, y su gestión contribuyó a fortalecer las relaciones entre el Estado dominicano y la Soberana Orden.
Permítanme añadir una nota personal. Frank es, además, un amigo de esta Cancillería y un apoyo firme durante estos cinco años de gestión. Su consejo y colaboración han sido decisivos en diversas iniciativas de proyección internacional del país, incluida la preparación de la Cumbre de las Américas que se celebrará en Punta Cana, en diciembre de 2025. En nombre del equipo del Ministerio, dejo constancia de nuestra gratitud.
Siempre me he preguntado el porqué de los diversos roles trascendentes de Frank en su espacio existencial: empresario, diplomático, filántropo, activista de la sostenibilidad ambiental e incluso, breve incursión en la política no partidista con el grupo Moderno, pensado para buscar opciones democráticas en el país.
En mi criterio, el hilo conductor es su inocultable sensibilidad social. No se trata de una pose, sino de un hacedor manifiesto. De ahí que ejemplifique como el que más la responsabilidad social traducida en acciones concretas. Ese compromiso está expuesto en los tantos proyectos comunitarios que ha acometido y mantiene en Punta Cana, y su pronta atención a cuanto represente el interés colectivo.
Señoras y señores, pocas personas han logrado, como Frank Rainieri, convertir una idea de desarrollo en infraestructura tangible, empleo digno, oportunidades para nuestras comunidades y prestigio internacional para República Dominicana. Su obra encarna innovación, responsabilidad y sentido de país.
En nombre del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Gobierno dominicano, expreso nuestro reconocimiento más sincero.
Que esta condecoración sea tributo a una vida de servicio e inspiración para las nuevas generaciones, convencidos —como Duarte, Sánchez y Mella— de que el honor más alto es servir a la patria, servir a los conciudadanos.
Muchas felicidades, Frank, amigo, y gracias por su ejemplo perdurable.