Marranzini: el reto es lograr que el crecimiento turístico sea ordenado, sostenible e integrador
Resumen Turismo ofrece una serie especial con las respuestas de líderes del sector turístico de la República Dominicana, a partir de su tradicional cuestionario anual sobre los logros alcanzados en el año que finaliza, 2025, y los principales retos que enfrentará la industria en este 2026, así como las acciones que deberán priorizarse para sostener su crecimiento.
En la cuarta entrega, Andrés Marranzini, pasado vicepresidente ejecutivo de ASONAHORES y actual Director del proyecto de desarrollo turístico Punta Bergantín, iniciativa puesta en marcha como puntal del relanzamiento del turismo en la costa Norte del país, destaca como el resto es asegurar que el crecimiento del sector turismo sea ordenado, sostenible y socialmente integrador.
1 ¿En qué debe centrarse el sector privado y sus organizaciones este año?
El sector privado organizado debe centrarse en lo siguiente:
Primero, elevar los estándares de ejecución y gobernanza de los proyectos turísticos, entendiendo que la reputación del destino se construye proyecto a proyecto, decisión a decisión. Y con ello no me refiero solo a lo hotelero, lo inmobiliario va por igual con peso en el destino y su reputación.
Segundo, promover la integración con las comunidades locales, no solo desde el empleo, sino desde la formación, los proveedores locales y la creación de oportunidades sostenibles o emprendimientos que perduren más allá de los ciclos de construcción. Es obligación del sector privado, aportar visión estratégica al diálogo público-privado, ayudando a pensar el turismo de los próximos 20 años: más planificación, más valor agregado, identidad y diferenciación.
2. ¿Podrá Punta Bergantín integrar a la comunidad en que se desarrolla?
En 2026, muchos destinos turísticos enfrentan críticas por generar crecimiento sin integración real. Punta Bergantín está pensado para que su desarrollo se traduzca en oportunidades concretas y sostenibles para las comunidades locales de Puerto Plata y Montellano.
Desde el inicio Bergantín fue concebido como un proyecto de transformación territorial, no como un enclave aislado. Su enfoque combina empleo formal, capacitación técnica, integración de proveedores locales y planificación urbana ordenada.
En 2026 empezaremos a ver resultados: empleos directos e indirectos, programas de formación con instituciones locales, y una cadena de valor que incluye desde construcción hasta servicios turísticos y agro productivos.
El éxito del proyecto no se medirá solo en habitaciones o inversión captada, sino en cómo mejora la calidad de vida del entorno que lo rodea. Ese es un compromiso estructural, no narrativo.
3 ¿A su entender cuál es el principal reto del sector turismo para el 2026?
El principal reto para 2026 será gestionar el crecimiento con calidad y coherencia territorial.
El país ha demostrado capacidad para atraer inversión y visitantes; ahora el desafío está en asegurar que ese crecimiento sea ordenado, sostenible y socialmente integrador. Esto implica coordinar mejor la planificación urbana, la infraestructura pública, la protección ambiental y la capacidad de carga de los destinos.
Por sobre todas las cosas, será clave preservar la confianza institucional: reglas claras, tiempos previsibles y una narrativa país que proteja la reputación de la República Dominicana como destino.