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Fundación Futurum Educandi impulsa inserción laboral de jóvenes con su programa de formación

Santo Domingo. – Como parte del Plan de Formación e Inclusión Laboral de la Fundación Futurum Educandi, iniciativa impulsada por la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (ASONAHORES),Eduardo Zorrilla inició formalmente su vida laboral al integrarse al equipo de Trigo Cacao.

Tras completar un año de formación dentro del programa, Zorrilla marca el inicio de una nueva etapa construida con esfuerzo, constancia y acompañamiento, lo que representa el resultado de un proceso integral de preparación, orientado no solo al desarrollo de competencias técnicas, sino también al fortalecimiento de habilidades sociales, autonomía y adaptación al entorno laboral.

Un acompañamiento continuo que permitió generar las condiciones necesarias para una transición real y sostenible al mundo del trabajo.

Durante este proceso, Eduardo adquirió herramientas que hoy le permiten desempeñarse con seguridad y compromiso, demostrando que la formación adecuada y el acompañamiento oportuno son claves para una inclusión laboral efectiva.

Este logro forma parte de la primera cohorte del Plan de Formación e Inclusión Laboral, integrada por 20 jóvenes beneficiarios, quienes iniciarán de manera progresiva su inserción en el sector hotelero y gastronómico. El programa ha sido diseñado como un modelo de empleabilidad con impacto social, alineado a las necesidades del sector y enfocado en la generación de oportunidades reales.

Actualmente, más de 100 jóvenes se encuentran en lista de espera para integrarse al programa, lo que evidencia la alta demanda y el alcance de esta iniciativa. Ante este escenario, la Fundación Futurum Educandi desarrolla un proceso activo de captación de becas, con el objetivo de ampliar la cobertura y conformar nuevos grupos de formación.

El acompañamiento a Eduardo fue realizado de manera cercana por el equipo de Futurum Educandi, organización que impulsa programas de inclusión laboral en el sector hotelero y gastronómico, trabajando con empresas aliadas, familias y participantes para garantizar procesos respetuosos, progresivos y alineados a los talentos individuales.

Para la familia, este paso representa un logro significativo. Su madre expresó con emoción: “Verlo llegar a este punto es una alegría enorme. Ha sido un camino largo, de mucho esfuerzo, y hoy verlo trabajar, sentirse capaz y reconocido, es algo que como mamá emociona profundamente.”

La historia de Eduardo evidencia que la inclusión laboral va más allá de un gesto simbólico: es el resultado de programas bien estructurados, alianzas comprometidas y una visión clara de desarrollo humano.

Desde la Fundación Futurum Educandi, se destaca este avance como un ejemplo del impacto positivo que generan los planes de formación con adaptaciones curriculares para personas con discapacidad y el trabajo colaborativo entre organizaciones, empresas y familias, abriendo camino hacia un futuro más justo, inclusivo y con mayores oportunidades para todos.