Ariel Pérez, BHD: el reto es avanzar en la diversificación del producto turístico incorporando otros segmentos
Resumen Turismo ofrece una serie especial con las respuestas de líderes del sector turístico de la República Dominicana, a su tradicional cuestionario anual sobre los logros alcanzados en el año que finaliza (2025), los principales retos que enfrentará la industria en este 2026, y las prioridades para sostener su crecimiento.
En la séptima entrega, Ariel Pérez, vicepresidente de Turismo y Servicios Conexos del Banco BHD, indica que el reto clave es avanzar en la diversificación del producto turístico, incorporando con mayor fuerza segmentos como bienestar, salud, cultura, deportes y eventos.
A continuación, sus respuestas al cuestionario de RT.
1. ¿Cuáles fueron los tres principales logros del 2025?
Para Banco BHD, los tres principales logros de 2025 en cuanto al sector turístico fueron el crecimiento de la cartera, el aumento de la participación de mercado y una mayor contribución al fortalecimiento del ecosistema del turismo nacional.
La cartera de crédito incrementó 23 % en comparación con 2024. Esto refleja un crecimiento sólido y sostenido del negocio. La participación de mercado aumentó de 16.5 % a 18.3 %, lo que representa una ganancia significativa de market share.
El impulso al ecosistema turístico dominicano fue mayor que en otros años. La cartera de actividades no hoteleras creció más de 150 %, en coherencia con la estrategia de abordar el turismo desde una visión integral de ecosistema. Destacan los financiamientos inmobiliarios turísticos y de infraestructura asociada al sector turístico. Asimismo, la cartera del turismo de salud superó los 6,000 millones de pesos, consolidándose como una línea estratégica relevante dentro del portafolio turístico.
En sentido general, el 2025 fue muy relevante para el turismo, que se consolidó como eje central del desarrollo económico nacional, integrándolo de forma más directa a la agenda de políticas públicas y en las decisiones estratégicas del país. El desempeño del turismo en 2025 fue excepcional en términos de crecimiento y aportes económicos, con niveles históricos de llegada de visitantes y generación de divisas.
También conviene mencionar que el turismo en República Dominicana ha mostrado una evolución en el apoyo del sector financiero, con una mayor participación de instrumentos más sofisticados y actores financieros diversos. Esto permitió respaldar proyectos de mayor escala y complejidad, sentando bases más sólidas para una inversión turística de largo plazo.
2. ¿A su entender cuál es el principal reto del sector turismo para el 2026?
Podría decir que un reto importante para el sector turístico es responder a las necesidades y tendencias de diversificación, a la vez que da respuesta al interés creciente de República Dominicana como destino altamente atractivo, asegurando la calidad del destino, que incluye la infraestructura, en un mercado cada vez más competitivo.
Esto supone avanzar hacia una planificación más integrada, en la que el turismo se coordine con políticas de transporte, uso del suelo, energía y formación de capital humano, entre otros. Sin esa alineación, el crecimiento pierde eficiencia y genera presiones sobre la infraestructura y los servicios.
Otro reto clave es escalar la diversificación del producto turístico, incorporando con mayor fuerza segmentos como bienestar, salud, cultura, deportes y eventos. Para que estos segmentos prosperen, la coordinación efectiva entre los sectores público y privado debe ser cercana, garantizando experiencias consistentes y de alto estándar.
3. ¿En qué debe centrarse el sector privado y sus organizaciones este año?
Durante este año, el sector privado debe enfocarse en continuar reforzando su rol como socio estratégico del desarrollo turístico, participando activamente en la construcción de una visión compartida de largo plazo junto al Estado. La colaboración y la confianza institucional son esenciales para sostener la inversión y la competitividad del destino.
Asimismo, resulta prioritario seguir impulsando proyectos que generen mayor valor económico y social, apostando por modelos multipropósito que aumenten la estadía promedio, reduzcan la estacionalidad y diversifiquen las motivaciones de viaje. Esto incluye iniciativas vinculadas al turismo de bienestar, salud, cultura, deportes y eventos.
Finalmente, debo destacar que el sector privado ha ido acelerando la incorporación de tecnología, análisis de datos e inteligencia turística para optimizar la toma de decisiones, personalizar la oferta y mejorar la eficiencia operativa. Todo ello debe ir acompañado de estándares claros de calidad, sostenibilidad y transparencia, fundamentales para fortalecer la reputación del destino y atraer inversión responsable.