Arajet resalta dominicanidad con producción musical exclusiva de merengue y bachata en sus vuelos
La aerolínea dominicana Arajet utilizará a partir de este mes de agosto los ritmos más representativos de la República Dominicana como música ambiental en sus aeronaves, durante el abordaje y el desembarque de sus vuelos.
Con esta incorporación, informó la aerolínea, refuerza su compromiso con la identidad cultural dominicana. Los vuelos de Arajet utilizarán piezas originales de merengue y bachata, compuestas exclusivamente para la aerolínea. El objetivo es, explicó, transmitir el alma y la alegría de la República Dominicana.
Esta animación inicia con cuatro composiciones inéditas —dos merengues y dos bachatas— que se presentan en dos versiones cada una: una versión animada y otra versión “apambichada”. Fueron producidas por un selecto equipo de 15 músicos, de renombre nacional e internacional.
La dirección y producción estuvo a cargo de Federico Méndez, guitarrista profesional, productor musical, arreglista y profesor universitario en instituciones como Berklee College of Music y la Hochschule für Musik und Theater de Hamburgo.
Entre los músicos participantes se encuentran Juan de la Cruz “Chocolate”, Janina Rosado, Naya Macea, Luis Mojica y Rafael Carrasco, figuras reconocidas que han trabajado con Juan Luis Guerra y 440. El violín fue grabado en Alemania por el dominicano José Francisco Pérez, quien formó parte de la gira 2024 de Adele, tocando en 10 conciertos. Las flautas fueron interpretadas por Fiete Felsch, también desde Alemania.
Al hacer la presentación de esta nueva experiencia, el CEO de la aerolínea, Víctor Pacheco, CEO de la aerolínea dijo que “Arajet se enorgullece de llevar esta expresión cultural a bordo, reafirmando su misión de conectar al mundo con la esencia dominicana”, también en la experiencia misma del vuelo. Con Arajet, dijo, “la música de nuestra tierra también vuela por todo lo alto”.
Las versiones animadas de merengue y bachata estarán disponibles en los vuelos diurnos y vespertinos, brindando una experiencia llena de energía y sabor caribeño.
Mientras que las versiones lentas, en estilo pambiche y bolero, han sido pensadas para vuelos nocturnos y de madrugada, ofreciendo una atmósfera serena y cálida.