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Puerto Plata celebró al general Gregorio Luperón héroe de la guerra por la restauración de la República

PUERTO PLATA.-La provincia de Puerto Plata honró a uno de sus hijos más ilustres, al cumplirse el 187.º aniversario del natalicio del General Gregorio Luperón; los puertoplateños recordaron al ciudadano militar que hizo de la defensa de la soberanía de la naciente república, del compromiso y el amor a la patria, una causa de vida.

El general de generales, nació en San Felipe de Puerto Plata el 8 de septiembre de 1839, cinco años antes de la Independencia lograda en 1844, convirtiéndose Luperón en protagonista fundamental de la Guerra de la Restauración y una de las figuras más destacadas de nuestra historia nacional.

Con día feriado no laborable, Puerto Plata lleva con orgullo su legado, y en honor al día de su nacimiento rende homenaje a su memoria “y a los valores que nos unen como dominicanos: trabajo, compromiso, solidaridad y construcción de un mejor futuro para todos”.

Gregorio Luperón nace el 8 de septiembre de 1839 y fallece el 21 de mayo de 1897, y fue un revolucionario dominicano, general militar, empresario, político liberal, masón y estadista y uno de los principales líderes en la Guerra de Restauración Dominicana.

Luperón pasó sus primeros años como comerciante, aprendió francés para acceder a la biblioteca de un comerciante; su carrera revolucionaria comenzó en 1857, durante la Revolución Cibaeña contra Buenaventura Báez, oponiéndose a la reincorporación de Santo Domingo al reino español y alcanzando gran prominencia en la Guerra de Restauración Dominicana.

Así, Gregorio Luperón se convierte en comandante en jefe de la República Dominicana debido a su fuerte sentimiento patriótico y a su valor, siendo un miembro activo del Triunvirato de 1866. En los años posteriores a la Guerra de los 6 años, asumió el poder en 1879 tras el exitoso golpe de Estado contra Cesáreo Guillermo.

Reorganizó el gobierno de acuerdo a los principios liberales, incentivando el secularismo durante su gobierno en República Dominicana con ayuda del Capitán General de Puerto Rico, Eugenio María de Hostos. Luperón fue exiliado varias veces por oponerse al gobierno despótico de Ulises Heureaux.

Posteriormente, asumió la presidencia de un gobierno provisional en Puerto Plata, donde reinaban la paz, la libertad y el progreso, y es recordado por sus famosas últimas palabras: “Los hombres como yo no deben morir acostados”. También es recordado por todas sus contribuciones, a menudo se le considera el cuarto padre fundador de la República Dominicana.