
Guerra en el Medio Oriente preocupa que se extienda y afecte sector turismo y economía de RD
Esta semana en círculos económicos y vinculados al turismo renació la preocupación por los impactos negativos que puede tener el recalentamiento de las tensiones en el Medio Oriente y la reanudación de la confrontación iniciada por Estados Unidos e Israel bombardeando al Irán.
Parece lejano para nosotros porque se trata de un conflicto geopolítico derivado de nuevo en una guerra abierta en una región que está muy lejos del Caribe, y es tema que no nos atañe de manera directa porque no somos parte de esa confrontación.
Pero no es así. Hoy la distancia no necesariamente es una garantía de ausencia. Tampoco lo es un hecho concreto que parece alejarnos, que es no tener vínculos comerciales con Irán ni con los demás países de esa parte del mundo.
Parecería que no somos parte. Pero no es así. Estados Unidos que encabeza el acoso a Irán, es nuestro vecino, nuestro principal cliente, y además de los importantes vínculos comerciales y políticos, es el hogar de más de dos millones de dominicanos y sus descendientes.
Buena parte de las familias de este país tenemos vínculos estrechos con la emigración dominicana y no podemos mirar hacia otro lado o desconectarnos de esa realidad. Es mi caso. Uno de mis hijos es ciudadano estadounidense y ha vivido mucho más tiempo en La Florida que en Santo Domingo, la ciudad donde nació. Mi primer nieto nació allí, tiene 11 años y se pueden contar los días que ha caminado por esta tierra de Dios. Tengo un hermano que a los 9 años se fue a Nueva York, ha vivido allí, es ciudadano igual que sus hermanos e hijos, que solo conocen su país de origen porque lo han visitado varias veces. Cuando era estudiante universitario, veía esa nación como el “imperio”, hoy es además la tierra de parte de mi familia.
La vida y la economía de los países del Caribe están muy vinculada a los Estados Unidos. En nuestro caso, el turismo genera alrededor del 20% del producto interno bruto, es un importante generador de inversión extranjera y de ingreso de divisas. Además, es el más impactante promotor de nuestra presencia y prestigio internacional. Resulta que actualmente y a pesar de los problemas de inflación que afectan el ingreso de sus habitantes, el 38.10% de los turistas que hemos recibido este año vienen de ese país. En el primer semestre del 2016 recibimos 1,823,012 millones de norteamericanos el 36.7% del total. Más que Europa y América Latina sumados, que son 32.4%.
Los efectos de la guerra en Europa ya los sentimos, y aunque el flujo de estadounidenses y de los dominicanos residentes allá se ha mantenido y suman el 50% de los turistas en el primer semestre del 2026, el recalentamiento de la guerra en el Medio Oriente preocupa. Lo peor es reconocer que nada podemos hacer para cambiar el escenario, y aunque moleste, no podemos pelearnos con Washington.
La preocupación en los círculos económicos y en la industria turística es comprensible. Estamos inquietos y lo peor cuando te duele la cabeza es saber que no tienes a mano ningún remedio para curarla. Los creyentes oremos por la paz y pidamos por el regreso de la cordura.