
La historia de un destino turístico líder en América que comenzó y creció sin intervención del Estado
Punta Cana. – “En turismo, nuestra principal industria, más de 11 millones de visitantes en 2024 sostienen 750 mil empleos directos y más de 870 mil indirectos, una cifra que convierte al sector en uno de los mayores generadores de oportunidades de la región”.
Este párrafo incluido por el presidente Luis Abinader, en su discurso en el acto de apertura de la Reunión Regional Americana de la Organización Internacional del Trabajo, que inició el miércoles y termina hoy viernes, despertó la curiosidad de algunos delegados internacionales presentes.
El turismo es la principal industria y la conferencia tiene lugar en el principal destino turístico del Caribe, Punta Cana. La pregunta era cómo inició esta historia, ¿fue un visionario proyecto de desarrollo impulsado por el gobierno de la época? La respuesta: Punta Cana inició sin el Estado, que llegó cuando el tren ya estaba en marcha.
Lo siguiente fue preguntar por el significado de esa frase. La historia es larga, pero explicación fue breve. Un corto relato sobre un grupo de norteamericanos que en 1969 compraron una gran propiedad junto al mar, y meses después no sabían qué hacer con ella. Entonces el joven Frank Ranieri, que fue quien los trajo hasta este lugar, les propuso iniciar un proyecto turístico. Ellos lo contrataron y le pagaron su salario con acciones de la nueva empresa, para que se ocupara de poner en marcha esa idea.
No había carretera de acceso, no había energía eléctrica, ni aeropuerto, ni puerto… nada. Eran los años finales de la década del sesenta del pasado siglo. Tenían que comenzar de cero y sin ningún apoyo del Estado. La empresa creada construyó un humilde “hotel” de 12 cabañas que fue bautizado como “Punta Cana Club”.
En 1971 construyó una “pista” de aterrizaje para pequeñas avionetas, y lo siguiente fue atraer a la cadena hotelera francesa Club Med que en 1977 inauguró el primer establecimiento en Punta Cana que merecía identificarse como “hotel”. Sus clientes eran transportados desde el aeropuerto de Santo Domingo en autobuses y llegar por un camino de tierra.
En 1984 el aeródromo se convirtió en aeropuerto con una pista de tamaño limitado para recibir vuelos desde Puerto Rico en pequeñitos aviones de pasajeros. Así arrancó Punta Cana, un lugar que no existía en el mapa. Una iniciativa privada si aliento del Estado, una arriesgada idea de un soñador.
La idea comenzó a crecer con los hermanos españoles Gabriel y Sebastián Barceló que adquirieron una gran propiedad y construyeron en Playa Bávaro el hotel Barceló Bávaro Beach con 400 habitaciones, que abrió sus puertas en 1985. Esa iniciativa atrajo las principales hoteleras de España. Así empezó el destino que tiene más de la mitad de las habitaciones de hoteleras del país y el más importante del Caribe, con uno de los primeros aeropuertos privados de la región. Cuando el Estado se sumó ya el motor estaba en marcha.
Quienes se sumaron a escuchar esta historia contada en 9 minutos escucharon en silencio y al final sus comentarios: ¡Interesante! ¡Bonito ejemplo! ¡Desde cero sin el Estado! ¡Sin diálogo tripartito, un caso de estudio!